Caímos eliminados sí, pero nos vamos con la cabeza bien alta. El global de la eliminatoria ha sido de 1-1 y el valor doble del gol visitante ha sido, el que a la postre, ha clasificado al conjunto azulgrana a los cuartos de final de la copa. Habrá gente que antes de disputarse la eliminatoria no se lo hubiese creído pero el todopoderoso Barça no nos ha ganado ni un partido y solo nos ha hecho un gol cuando iba mancándolos de 5 en 5.
Ayer fue una noche mágica de esas que permanecen en la retina para toda la vida. Desde primera hora de la mañana hasta después del partido el ambiente fue magnífico llenando las calles de color rojiblanco. A las 20:00 horas, miles de aficionados aguardaban a las puertas del Hotel Carlton para acompañar al autobús del equipo hacia el estadio. La calle Pozas y alrededores también estaba a rebosar. San Mames iba a presenciar una de sus noches de gala, esas que ningún Athleticzale se quiere perder.
El partido se presentaba muy difícil para ambos conjuntos con un público entregado y un terreno de juego en pésimas condiciones. Cada equipo apostó por su estilo, el Barça al toque dominando el balón pero sin llegar a tener en ningún momento controlado el partido, y el Athletic aguantando la presión atrás y con juego directo buscando las segundas jugadas. No hubo muchas ocasiones. Al igual que en el partido de ida, el Athletic hecho el cerrojo en la puerta de Iraizoz con una zaga inédita compuesta por Ustariz y Ocio. Este último, realizo un grandísimo partido y demostró estar apto para jugar en este equipo. Así que el Barça con su alineación titular, exceptuando Iniesta y Puyol que salieron en la segunda mitad, lo intentaron hasta desquiciarse. Les llegó la recompensa en el 75 obra de Abidal, su primer gol como culé, ya podría haber elegido otro momento el francés. Cuando parecía que el partido terminaría así, Llorente a 5 minutos del final, puso la emoción al encuentro y los nervios a los de Guardiola que a partir de ese instante se limitaron a perder tiempo. San Mames entonces, rugió más que nunca y a punto estuvo el Athletic de dar la campanada. Al final no pudo ser.
Jugadores y cuerpo técnico se merecen un 10 por el enorme trabajado realizado, no sé porque no lo hacen así durante el resto del año. Y de la afición que decir, ayer demostramos una vez más ser únicos y tener un sentimiento que muchos otros no tienen, que pena que siempre haya algún descerebrado/a para ensuciar el buen nombre del club y de su afición.
Ahora toca centrarse en la liga, donde esperamos ver al Athletic dar ese salto de calidad, de momento este sábado tenemos una buena oportunidad en Málaga.
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